En este último tiempo muchos grupos de amigas estilaban hacer una escapada a algún sitio de vez en cuando. Nosotras, es decir, mis 4 amigas y yo, jamás lo habíamos hecho y creímos que ya era momento de disfrutar como todas de unas buenas vacaciones juntas.
Optamos por Morro do Sao Paulo para pasar unos días a pura diversión. Este precioso lugar se encuentra en Brasil, frente a Salvador Bahía y dentro de la isla Tinharé, totalmente aislada de todo el stress que producen las grandes ciudades que, por suerte, se encuentran a varios kilómetros de distancia de allí. Para llegar a destino, tuvimos que volar hasta Salvador (Bahía) y ahí tomarnos un taxi aéreo hasta Morro.
Una vez llegadas, conocimos al hotel donde nos alojaríamos, el cual estaba ubicado en la segunda playa. Era un hotel muy bonito y sobre todo, con una ubicación espectacular, ya que esta playa de la que hablo es la que posee más movida de todas y donde se realizan las fiestas nocturnas que raras veces terminan antes del amanecer.
Nos sorprendió al observar que allí no existen automóviles, si no que las personas pueden trasladarse a pie o a caballo, únicamente. Como taxi, existen unos graciosos tractores que trasladan a los turistas por las distintas playas; mientras que también hay que tener en cuenta que no hay oficinas de banco en esta isla y sólo es posible pagar con tarjetas de crédito los alojamientos.
Las playas allí son paraísos naturales. Durante las mareas bajas, se forman piscinas naturales en las cuales se puede observar diferentes y muy coloridos peces. Gracias a que nuestro hotel se ubicaba en la segunda, la cual posee mayor infraestructura turística que las demás, podíamos visitar a pie las otras playas sin ningún problema. Mientras que la primera playa es ideal para surfear, la segunda lo es para hacer amigos y la tercera para bucear. En estas hermosas extensiones de suave arena, nos dedicábamos a disfrutar del sol, de una deliciosa agua de coco y de partidos de volley entre amigas.
Entre otras cosas, fuimos al Faro del Monte, desde donde sacamos unas fotografías hermosas de la isla y realizamos un paseo en lancha en el cual rodeamos completamente la isla. Salimos aproximadamente a las 9 hs. y regresamos de esta entretenida excursión a las 17 hs. En dos paradas que realiza la lancha en piscinas naturales, pudimos hacer snorkel y buceo y admirar de la inmensa variedad de seres marinos que reside en esos mares.